Si bien la manera más ortodoxa de definir las dos partes más relevantes de una moneda puede ser la de anverso y reverso. No es menos cierto que oiremos sobre todo cara y cruz. No me imagino a nadie diciendo: Te juego los cafés a anverso o reverso. Esto creo que no se lo oiríamos decir ni al más incondicional de los numismáticos.

Pues de eso vamos a hablar hoy, de caras. Las cruceslas dejaremos para otro día.

En la Numismática española tenemos una serie de monedas que por sus características del anverso reciben una calificación especial que forma parte de nuestro argot aunque no tienen nada que ver con su denominación oficial. Es ahí donde queremos incidir en este breve comentario.

Las más populares son: