Hoy les presentamos un raro y escaso denario de gran belleza, acuñado a finales de la República, cuando Octavio aún no era “Augusto”, que aparecerá en nuestra próxima Subasta 50 en sala el próximo 5 de Febrero de 2020, en el Hotel Gran Meliá Fénix en Madrid.

Lote 164. Augusto. M. Sanquinius. Denario. 17 a.C.. (Ffc-4, como Julio César). (Ric-340). (Ch-6). Anv.: M SANQVINIVS III VIR. Cabeza laureada de Augusto a derecha, encima cometa. Rev.: AVGVST DIVI F LVDOS SAE. Sacerdote en pie a izquierda con túnica larga y casco emplumado sosteniendo un caduceo alado y un escudo decorado con una estrella. Ag. 3,86 g. Buen ejemplar. Muy rara. EBC. Est...2500,00.


Curioso anverso en el que vemos la cabeza de Augusto bajo una estrella de seis puntas, que en realidad es un cometa identificado como Sidus Iulium (Estrella Juliana) o Caesaris astrum (Astro de César). Brillante cometa, visible a plena luz del día, que apareció de repente durante el festival denominado Ludi Victoriae Caesaris y brilló durante siete días sucesivos. Es, posiblemente, el cometa más famoso de la antigüedad. Poseía una magnitud lumínica absoluta y puede haber sido el cometa más brillante del que haya registros históricos.

"Poseía una magnitud lumínica absoluta y puede haber sido el cometa más brillante del que haya registros históricos..."

En reverso el sacerdote es el heraldo que anuncia los juegos antes nombrados y soporta un escudo donde puede verse, también, el cometa. Augusto recuperó la celebración de estos juegos en este año 17 a.C. Se festejaron con sacrificios nocturnos en el Campo de Marte para complacer a las deidades Ilitía (disosa de los nacimientos) y Tellus (diosa de la Tierra). Suponían un inmenso divertimento para los ciudadanos y cada sacrificio era seguido por multitud de personas.


Se trata de un raro y escaso denario de gran belleza que se acuñó en las postrimerías de la República. En aquéllos momentos aún no era “Augusto”, se le conocía como Octavio y su nombre completo era: Cayo Julio César Octaviano (Gaius Iulius Caesar Octavianus) y, tan solo diez años más tarde de la labra de este denario, en 27 a.C., el Senado le concedió usar el cognomen de Augusto y, por consiguiente, se convirtió en el Emperador César Augusto (Imperator Caesar Augustus), el primero de los muchos césares que le sucederían.