Continuamos con la serie de artículos sobre “seres mitológicos” en el mundo griego. En esta ocasión tengo el gusto de presentaros a la Harpía o Arpía, en griego Ἇρπυια Hárpyia, “que vuela y saquea”. En un principio eran seres con apariencia de hermosas mujeres aladas, cuyo cometido principal era hacer cumplir el castigo impuesto por Zeus a Fineo: valiéndose de su capacidad de volar, robaban la comida de éste antes de que pudiera comerla.

"...seres con apariencia de hermosas mujeres aladas, cuyo cometido principal era hacer cumplir el castigo impuesto por Zeus a Fineo..."

Fineo, rey de Tracia, sacrificó su vista para obtener una larga vida. La divinidad, indignada por este hecho, le envió las Harpías para que lo atormentaran retirándole o ensuciándole la comida.

Una vez conocida la leyenda vamos a estudiar cómo vieron los antiguos griegos a estos seres alados.


“Harpía”


Presentamos una pequeña pieza de plata en cuyo reverso vemos a la Arpía clásica con cuerpo de ave rapaz y cabeza de mujer. A pesar de la pequeñez de la moneda podemos observar, gracias a la ampliación, la expresión de ingenuidad que refleja el rostro.

Se trata de un Hexadracma de plata (1/6 de dracma) de ceca incierta centroeuropea, acuñado en el S. I a.C. en cuyo anverso vemos una cabeza femenina entre un árbol y una cinta. Y, en el reverso, la Arpía de pie a derecha con la cabeza vuelta.